domingo, 3 de abril de 2011

La luna roja

Había una vez un pequeño planeta muy triste y gris. Sus habitantes no lo habían cuidado, y aunque tenían todos los inventos y naves espaciales del mundo, habían tirado tantas basuras y suciedad en el campo, que lo contaminaron todo, y ya no quedaban ni plantas ni animales.
Un día, caminando por su planeta, un niño encontró una pequeña flor roja en una cueva. Estaba muy enferma, a punto de morir, así que con mucho cuidado la recogió con su tierra y empezó a buscar un lugar donde pudiera cuidarla. Buscó y buscó por todo el planeta, pero estaba tan contaminado que no podría sobrevivir en ningún lugar. Entonces miró al cielo y vio la luna, y pensó que aquel sería un buen lugar para cuidar la planta.
Así que el niño se puso su traje de astronauta, subió a una nave espacial, y huyó con la planta hasta la luna. Lejos de tanta suciedad, la flor creció con los cuidados del niño, que la visitaba todos los días. Y tanto y tan bien la cuidó, que poco después germinaron más flores, y esas flores dieron lugar a otras, y en poco tiempo la luna entera estaba cubierta de flores.
Por eso de cuando en cuando, cuando las flores del niño se abren, durante algunos minutos la luna se tiñe de un rojo suave, y así nos recuerda que si no cuidamos la Tierra, llegará un día en que sólo haya flores en la luna.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad

Una Navidad en el bosque

Érase una vez un bonito pueblo en medio de un frondoso y colorido bosque habitado por unos alegres animales. Cada año, con la caída de las primeras nieves y la llegada de las estrellas de luz, se reunían en torno al Gran Árbol para preparar la Navidad y conocer una de las noticias más esperadas de la temporada. Todas las actividades que realizaban en aquella época tenían como objetivo la convivencia, el fomento de la amistad y la diversión. El concurso de cocina navideña, organizado por la Señora Ardilla, hacía las delicias de los más comilones, pues los platos presentados eran degustados al finalizar la competición. Los más pequeños participaban en la tradicional Carrera de Hielo, que tenía lugar en el lago helado y acudían cada tarde a los ensayos de la Señorita Ciervo, encargada del coro que alegraba con sus villancicos todos los rincones del bosque. Y, por supuesto, estaba lo mejor noche de todas: la Nochebuena, en la que se representaba una obra de teatro que tenía como tema central la amistad. El Señor Búho, como director de la escuela de teatro, seleccionaba una pieza de entre todas las que enviaban los animales aspirantes a ser los elegidos para llenar de paz los corazones de los habitantes del bosque, pero ese año:

- Bienvenidos todos a la reunión preparatoria de la Navidad- dijo el Señor Búho posado en la rama más robusta del Gran Árbol- Este año, la elección de la obra ha estado muy reñida porque todas las propuestas eran de gran calidad, pero había que elegir un ganador. Así que sin más demora demos un aplauso al Sr. Conejo, autor de la obra ganadora 'Salvemos el bosque'
- Gracias, gracias, es un honor para mí- exclamaba Conejo entre aplausos.
- Bien, pues ya sabéis que mañana a las diez daremos comienzo a las pruebas de selección. Rogamos puntualidad a los interesados, concluyó el Sr. Búho.

Al día siguiente, a la hora convenida, comenzó la selección. Al ser un musical, las pruebas se centraron en las habilidades de canto y baile, pues eran requisitos imprescindibles. La obra contaba la trama de un guardabosque que debía salvar la flora de un malvado leñador, obsesionado con cortar un Árbol milenario y arrasar todo lo que se pusiera en su camino. En su lucha por preservar el entorno natural, el guardabosque contaba la inestimable ayuda de un girasol y de un lirio que ponían su astucia al servicio de la noble causa. Tras varias horas, los papeles quedaron repartidos de la siguiente manera: el Sr. Oso haría de guardabosques, Castor sería el vil leñador, la Sra. Pata representaría al girasol, y la Sra. Lince, al lirio.
Al principio todo marchaba estupendamente, los actores estaban contentos con sus papeles y trabajaban duro para perfeccionar sus actuaciones, hasta que hizo su aparición el peor de los fantasmas: la envidia.
- Sr. Conejo, creo que Castor tendría que tener un poco más de protagonismo. El leñador está lleno de matices y podríamos crear unos espectaculares efectos especiales que dejarían al público boquiabierto- dijo el Sr. Búho en uno de los ensayos.
-Sí, puede que tengas razón y deba retocar el texto para darle más peso a Castor. Podemos hacer un juego de luces y sombras cada vez que aparezca y realzar su papel.
Ante estas palabras Castor se puso muy contento, pues estaba muy ilusionado con la obra, pero Oso no lo vio con los mismos ojos. Si a Castor le daban más protagonismo, eso significaba que él dejaría de ser el protagonista absoluto, y eso no le gustó nada. El ensayo del día siguiente fue un caos. En lugar de avanzar, daban pasos hacia atrás. Oso no colaboraba y Castor, que se había dado cuenta de lo que estaba pasando, estuvo muy arisco. Por si fuera poco, el vestuario también había sido fuente de conflictos entre las chicas. La Sra. Pata consideraba que el vestido de la Sra. Lince era más llamativo y que debían haberlo echado a suertes. La tensión en el escenario se podía cortar y el desastre no se hizo esperar, y durante el ensayo de la escena final, que reunía a todos los actores en el escenario para interpretar el número final comenzaron a empujarse unos a otros con tal brío que parte del decorado se rompió.
- Orden, orden, pero bueno ¿qué pasa? -preguntó Conejo encolerizado. Habéis echado a perder el trabajo de varios días y de todos los que han colaborado en la puesta en escena. Quedan sólo dos días para Nochebuena, pero si tuviéramos más tiempo os echaría a todos de la obra. Se acabó el ensayo por hoy.
Conejo estaba rabioso, no entendía nada. Pero ¿cómo podían pelearse por una cosa así?
Al día siguiente los habitantes se despertaron siendo testigos de un acontecimiento terrible: la nieve había desaparecido y las estrellas de luz se habían apagado. ¿Cómo era posible? Asustados, los animales se congregaron alrededor del Gran Árbol, en busca del sabio consejo del Sr. Búho.
- Queridos habitantes del bosque, el espíritu de la Navidad se ha ido- sentenció Búho.
- ¿Y cómo podemos hacer que vuelva? -preguntó asustada la Sra. Ardilla.
- Nos vamos a quedar sin Navidad-se oyó decir a un lobezno.
- Hoy es un día muy triste. La envidia ha desatado unas reacciones negativas en cadena. La nieve se ha derretido, las estrellas han dejado de lucir y la obra de teatro peligra.
Oso estaba escuchando tras un arbusto y tenía miedo a salir porque sabía que era el desencadenante de la situación, pero había que ser valiente y afrontar las consecuencias de los propios actos, así que se decidió a salir.
- Lo siento mucho. Si hay algún culpable, ése soy yo. Me cegó la envidia. ¿Qué puedo hacer para enmendar mi error?
- No, no tienes por qué cargar con las culpas tú sólo, yo también he contribuido con mi mal comportamiento. Si sirve de algo yo también lo siento,-se lamentó Castor.
- Si te hace ilusión, te cambio el vestido, me importa más tu amistad que un trozo de tela-exclamó la Sra. Lince dándole un abrazo a la Sra. Pata.
- Mirad, ¡está nevando! -gritó con entusiasmo una voz.
- Sí y parece que en el cielo brillan de nuevo las estrellas. ¡El espíritu de la Navidad ha vuelto!-se oyó.
Ese año, la Navidad se vivió con mucha intensidad en el bosque, al fin y al cabo estuvieron a punto de perderla para siempre. Habían aprendido la lección y ahora sabían que la envidia cegaba y tenía unos efectos muy negativos que no se podían controlar. Así que para que no se les olvidara nunca construyeron una gran placa de madera que colgaron del Gran Árbol. En ella se podía leer la siguiente inscripción:"El tesoro más valioso que posees es la amistad, cuídalo todos los días y crecerá".

sábado, 18 de diciembre de 2010

Discurso de aceptación del Nobel de Vargas Llosa

El escritor hispano peruano, Mario Vargas Llosa, se ha convertido en el primer Premio Nobel en español desde el concedido a Octavio Paz en 1990.

"Elogio de la lectura y la ficción"
Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta años después recuerdo con nitidez cómo esa magia, traducir las palabras de los libros en imágenes, enriqueció mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permitiéndome viajar con el capitán Nemo veinte mil leguas de viaje submarino, luchar junto a d'Artagnan, Athos, Portos y Aramís contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entrañas de París, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas.
La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo, mientras crecía, maduraba y envejecía, las historias que llenaron mi infancia de exaltación y de aventuras.
Me gustaría que mi madre estuviera aquí, ella que solía emocionarse y llorar leyendo los poemas de Amado Nervo y de Pablo Neruda, y también el abuelo Pedro, de gran nariz y calva reluciente, que celebraba mis versos, y el tío Lucho que tanto me animó a volcarme en cuerpo y alma a escribir aunque la literatura, en aquel tiempo y lugar, alimentara tan mal a sus cultores. Toda la vida he tenido a mi lado gentes así, que me querían y alentaban, y me contagiaban su fe cuando dudaba. Gracias a ellos y, sin duda, también, a mi terquedad y algo de suerte, he podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasión, vicio y maravilla que es escribir, crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad, que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural, disipa el caos, embellece lo feo, eterniza el instante y torna la muerte un espectáculo pasajero.
No era fácil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e imágenes desfallecían. ¿Cómo reanimarlos? Por fortuna, allí estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. [...]

MARIO VARGAS LLOSA, PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2010


Nacido en Arequipa (Perú) el 28 de marzo de 1936, Mario Vargas Llosa, miembro de la Real Academia Española, atesoraba ya todos los premios importantes de su idioma: del Cervantes al Príncipe de Asturias. Después de años de sonar como favorito en todas las quinielas del Nobel, el escritor peruano ha visto recompensada una trayectoria que incluye clásicos de la literatura contemporánea como "La ciudad y los perros" (1962), "La casa verde" (1965) o "Conversación en La Catedral" (1969).


martes, 30 de noviembre de 2010

¿Sabes de qué se trata?

El cuadro electrico tiene los bordes de los lados azules y por arriba es gris. Tiene muchos cables, unos son de color negro y otros son azules. Tiene también muchos botones negros.
Sirve para encender y apagar el ordenador.


( Si no has averiguado de qué se trata, pasa el cursor por encima del espacio en blanco y aparecera el texto)

"Los animales marinos"

TiTULO: LOS ANIMALES MARINOS
Autor: EMMANUEL CHANUT
Editorial: SM
Colección: ENCICLOPEQUE


Gracias a este libro he aprendido que las orcas comen focas, e incluso, también que ¡las orcas pueden comerse a una ballena! Y es que se las comen.

Yo os lo recomiendo a todos porque se aprenden muchas cosas.

Manuel Gavira 3ºC

viernes, 26 de noviembre de 2010

Elmer


Elmer es un elefante alto,grande,fuerte y muy robusto. Su cuerpo tiene tantos colores como el arco-iris.Su cara es ancha, con unos ojos grandes y redondos de color negros.Sus orejas son tan grandes como los abanicos de mi abuela.
Su boca es grande, sonrinte con unos colmillos muy afilados Sus piernas son cortas pero muy fuertes. Su piel es suave como algodones.
Su forma de ser es revoltoso como mi amigo Pablo ,pero un poco impaciente como mi amiga Nuria y valiente. En fin, es un elefante muy feliz. también Elmer, a veces, es comunicativa, fascinante y cariñoso.
Sara 3ºA
Elmer es grande, es un elefante de cuadros de colores, tiene la trompa y la cola larga y los ojos marrones. Es simpático, es ancho, divertido, fuerte y alegre.
Adrián 3ºA
Elmer es un elefante muy gracioso.
Su cuerpo es de colores. Tiene las orejas y los ojos muy grandes. Su trompa es muy larga. Es muy bonito.
Isabela 3ºC

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Ana Mª Matute, premio Cervantes 2010


Ana María Matute es Premio Cervantes 2010, el premio más prestigioso de las letras en lengua española.
Ana María Matute, escritora catalana de 85 años, empezó a escribir muy joven. Su extensa obra consta, principalmente de novelas y cuentos.


Tras conocer la noticia ha declarado: "es un premio al esfuerzo.."

martes, 23 de noviembre de 2010

Soledad Puértolas


Es la quinta mujer en ingresar en la Real Academia Espaañola ocupando el sillón "g". Para su ingreso escribió un discurso sobre los personajes secundarios del Quijote.
Hasta hace escasos años, no se permitían mujeres en el seno de la institución. Con la nueva académica son ahora cinco las mujeres -Ana María Matute (novelista) Carmen Iglesias (historiadora), Margarita Salas (bióloga molecular) e Inés Fernández Ordoñez (filóloga) -son las otras cuatro- con asiento en una casa que, fundada en 1713, hasta 1979 no abrió sus puertas a una mujer, la poeta Carmen Conde, a la que luego se uniría Elena Quiroga. Siete en casi trescientos años de historia.

lunes, 22 de noviembre de 2010

El flamenco, Patrimonio de la Humanidad


La Unesco por fin ha incluido al flamenco en la lista de ¡¡Patrimonio inmaterial de la Humanidad!! junto a los Castells catalanes, el canto de la Sibila mallorquina, la dieta mediterránea y la cetrería.
Sin lugar a duda, estas cinco denominaciones han sido muy bien acogidas en toda España, pero sobre todo en Andalucía, que se llevó una gran desilusión cuando en 2005, la Unesco rechazó la inclusión del flamenco en esta lista.
Y como prueba del buen recibimiento, la Junta de Andalucía ya está estudiando la propuesta de incluir este arte en la enseñanza escolar.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Piensa y acierta


¿Qué palabra contiene 27 letras y tan sólo 4 sílabas?
(Si lo sabes, escribe tu respuesta en comentarios)

sábado, 20 de noviembre de 2010

La mula Pirula

La mula Pirula busca una bufanda y se la pone al cuello. Afuera hace mucho frío.
La mula Pirula va a casa de su abuela.
- Uh, uh, uh...! ¿Puedo ir contigo? - le dice el búho.
- Bueno, de acuerdo- dice la mula Pirula.

La mula y el búho cruzan un puente. La cacatúa les pide.
- ¿Puedo ir con vosotros?
- Bueno, de acuerdo - dice la mula Pirula.

La mula, el búho y la cacatúa suben una cuesta.
-Gr, gr, gr...! ¿Puedo ir con vosotros?- pregunta el cuervo.
- Bueno, de acuerdo - dice la mula Pirula.

La mula, el búho, la cacatúa y el cuervo llegan a casa de la abuela y llaman a la puerta.
- Entrad - dice la abuela- Os he preparado buñuelos.
- Um, um...! ¡ Me gustan mucho los buñuelos - dice Pirula.
- ¡ Sí, están muy buenos! - dicen el búho, la cacatúa y el cuervo.
- Ahora os leeré un cuento- dice la abuela.
- ¡ Bueno, de acuerdo! - dicen los cuatro.

Y todos escuchan a la abuelita con mucho silencio.

Recopilado por Rocío Gómez 3ºC

viernes, 19 de noviembre de 2010

La vaca Margarita


Había una vez una vaca que se llamaba Margarita. La vaca Margarita se quiere ir a Roma.

Hace las maletas y se va. Cuando va por el camino se encuentra a la garza Rafaela que le pregunta que adónde va.

- Me voy a Roma - contesta Margarita- volveré cuando pase un mes.

- Adiós, que lo pases bien- le dice Rafaela.

Margarita viaja, primero, en velero. Después coge un avión. Por último, coge un tren y llega a Roma. Allí se lo pasó muy bien visitando El Coliseo romano.

Cuando pasó un mes, se marchó de allí. Cuando llega a casa se encuentra a todos sus amigos y hacen una fiesta en la pradera.

Inmaculada Gómez Martín 3ºC