La civilización romana se extendió por inmensos territorios sobre los que dejó una huella profunda. Con las conquistas, los romanos no solo se apoderaron militarmente de los territorios, sino que llevaron a ellos su cultura, su lengua y sus construcciones. A este proceso se le llamó Romanización.
Esta unificación cultural se mantiene todavía hoy en muchos países. Entre sus legados tenemos:
- El Derecho Romano, se creó con el fin de vivir honestamente, dar a cada cual lo suyo y no dañar a nadie, bajo este precepto se fueron tejiendo las bases del Derecho Romano que pretendían una mejor convivencia entre los romanos.
El derecho romano son leyes escritas en las que se establecen los derechos y deberes de los ciudadanos. Muchos de sus principios están todavía hoy en vigor en Europa.
- Su idioma: el latín. Era la lengua oficial que se hablaba en todo el Imperio. Con el paso del tiempo se transformó en la base de muchos de los idiomas que se hablan actualmente. El latín cumplió con una labor de difusión de conocimiento.
El alfabeto romano no tenía las letras W, Y, J o U. Las letras I y J se escribían las dos como I, y la U y la V como V. Las inscripciones latinas aparecen en todos los edificios romanos antiguos, monumentos o tumbas, y se conservan aún hoy.
El alfabeto romano no usaba minúsculas, todo se escribía en mayúsculas. Tampoco usaban signos de puntuación.
Aunque hoy nadie hable latín como lengua materna, no se ha olvidado. En todo el mundo, los científicos utilizan el latín para identificar plantas y animales, y algunos niños aún estudian latín en las escuelas.
- Sus construcciones. Los romanos fueron excelentes constructores. Realizaron edificios muy grandes construidos con piedras: teatros, anfiteatros, circos, templos, termas, acueductos y puentes. Los romanos decoraban las paredes de sus casas con pinturas y cubrían los suelos con mosaicos hechos con teselas de colores.