La Tierra posee un poderoso campo magnético, como si el planeta
tuviera un enorme imán en su interior cuyo polo sur estuviera cerca del
polo norte geográfico y viceversa. Aunque los polos magnéticos
terrestres reciben el nombre de polo norte magnético (próximo al polo
norte geográfico) y polo sur magnético (próximo al polo sur geográfico),
su magnetismo real es el opuesto al que indican sus nombres.
Las
posiciones de los polos magnéticos no son constantes y muestran
notables cambios de año en año. Cada 960 años, las variaciones en el
campo magnético de la Tierra incluyen el cambio en la dirección del
campo provocado por el desplazamiento de los polos. El campo magnético
de la Tierra tiene tendencia a trasladarse hacia el Oeste a razón de 19 a
24 km por año.