miércoles, 20 de febrero de 2013

LAS CATEDRALES GÓTICAS

A lo largo de  los siglos XIII, XIV y XV se construyeron iglesias y catedrakles con un nuevo estilo: el Gótico. Los constructores  de catedralesencontraron la forma de levantar muros más altos y delgados y de abrir amplios ventanales.
De esta manera, se edificaron iglesias esbeltas y luminosas. sus fachadas estaban decoradas con numerosas esculturas y relieves.


A diferencia del Románico, los muros interiores no se cubrían con pinturas. La decoración se centraba en los ventanales, que se adornaban con vidrieras de colores cuyas imágenes también representaban escenas religiosas.
Muchas de las catedrales góticas tenían un gran rosetón por el que penetraba la luz.




ARTE ROMÁNICO


Durante los siglos XI y XII, en toda la Europa cristiana se construyeron numerosas iglesias con u mismo estilo: el Románico. Se trataba de construcciones de piedra de aspecto macizo, con muros gruesos, escasas ventanas y un campanario.
La fachada solía estardecorada con relieves y esculturas. Las paredes interiores se encontraban repletas de pinturas murales en las que se representaban la vida de Jesús y otras escenas religiosas, y servían paa explicar la Biblia al pueblo.
Es un arte bastante uniforme que llamamos románico, porque tiene influencias del arte romano.

Los maestros constructores de iglesias
¿Quiénes construyeron estas iglesias?
Cuando un noble, obispo o abad deseaba construir una iglesia, llamaba a un maestro constructor con el que firmaba un contrato. Este solía trabajar con su cuadrilla de picapedreros, albañiles, carpinteros...

Por otra parte, el noble, obispo o abad podía facilitar carpinteros, albañiles de sus propios feudos y abundante mano de obra gratis (obligaciones de sus campesinos) para los trabajos más pesados, como acarrear los materiales de construcción (piedra, madera, arena para el mortero...), que a veces debían irse a buscar muy lejos o subirlos a los andamios.

El maestro contructor, que mantenía en secreto sus planos y métodos de trabajo, era además un organizador nato. Debía no sólo preocuparse de levantar el edificio, sino también de buscar las canteras de mejor piedra, organizar el traslado, repartir el trabajo. Los picapedreros debían ser buenos especialistas, porque para formar los arcos o levantar las paredes se necesitaban piedras bien talladas. Muchos firmaban su trabajo, haciendo una señal o un dibujo.




Las partes de una iglesia románica
Una iglesia románica puede tener planta basilical o planta de cruz latina, con una nave principal más larga y otra más corta (transepto), que se cruzan en el crucero.
En el fondo de la nave principal se encuentra el ábside semicircular. En uno de los lados puede encontrarse el claustro, con pórtico y en la fachada un alto campanario.
El principal problema que tuvieron sus constructores fue el de la cubierta. Las techumbres planas, de madera, ardían con facilidad. Era necesario construir con piedra. Sólo se les ofrecía una solución: usar la bóveda y la cúpula. Al principio lo hicieron con torpeza, pero después de las cruzadas, llegaron las técnicas del Próximo Oriente y las iglesias románicas se hicieron más altas y perfectas.
Las bóvedas que usaron más frecuentemente fueron las bóvedas de cañón o de medio punto. Para sostenerlas se vieron obligados a construir muros muy gruesos y no muy altos. Tampoco podían abrir grandes ventanas, porque quitaban resistencia al muro. Hicieron ojos de buey y saeteras. Aún así fue necesario reforzarlos con macizos contrafuertes, allí donde descansaban los arcos fajones.
 

LOS MONASTERIOS EN LA EDAD MEDIA

Partes de un Monasterio en la Edad Media:


La Iglesia:
Lugar de oración. En torno a ella se iban alzando las dependencias necesarias.
El Claustro:
Estaba construido generalmente junto a la iglesia. Es de planta cuadrada y el centro suele haber un pozo y un pequeño jardín con cuatro caminos.
La Biblioteca:
Era donde los monjes copiaban manuscritos y libros antiguos.
Sala Capitular:
Era el lugar de reunión de la comunidad, donde se leían los capítulos de la regla de la orden y donde el abad organizaba las distintas tareas.
El Calefactorio:
Lugar caldeado donde iban los monjes de vez en cuando para descansar y entrar en calor.
El Refectorio:
Era el comedor, y colindante con él había la cocina.
La Bodega
Las Celdas de los Monjes:
Es el gran dormitorio común estaban en el piso superior.
Aparte de estas salas también había: huertos, la enfermería, el locutorio (único lugar donde los monjes podían hablar), y a veces, establos, molinos, talleres, hospedería, entre otros. Y el Cementerio se encontraba siempre en el terreno monacal.