Durante los siglos XI y XII, en toda la Europa cristiana se construyeron numerosas iglesias con u mismo estilo: el Románico. Se trataba de construcciones de piedra de aspecto macizo, con muros gruesos, escasas ventanas y un campanario.
La fachada solía estardecorada con relieves y esculturas. Las paredes interiores se encontraban repletas de pinturas murales en las que se representaban la vida de Jesús y otras escenas religiosas, y servían paa explicar la Biblia al pueblo.
Es un arte bastante uniforme que llamamos románico, porque tiene influencias del arte romano.La fachada solía estardecorada con relieves y esculturas. Las paredes interiores se encontraban repletas de pinturas murales en las que se representaban la vida de Jesús y otras escenas religiosas, y servían paa explicar la Biblia al pueblo.
Los maestros constructores de iglesias
¿Quiénes construyeron estas iglesias? Cuando un noble, obispo o abad deseaba construir una iglesia, llamaba a un maestro constructor con el que firmaba un contrato. Este solía trabajar con su cuadrilla de picapedreros, albañiles, carpinteros...
Por otra parte, el noble, obispo o abad podía facilitar carpinteros, albañiles de sus propios feudos y abundante mano de obra gratis (obligaciones de sus campesinos) para los trabajos más pesados, como acarrear los materiales de construcción (piedra, madera, arena para el mortero...), que a veces debían irse a buscar muy lejos o subirlos a los andamios.
El
maestro contructor, que mantenía en secreto sus planos y métodos de
trabajo, era además un organizador nato. Debía no sólo preocuparse de
levantar el edificio, sino también de buscar las canteras de mejor
piedra, organizar el traslado, repartir el trabajo. Los picapedreros
debían ser buenos especialistas, porque para formar los arcos o levantar
las paredes se necesitaban piedras bien talladas. Muchos firmaban su
trabajo, haciendo una señal o un dibujo.
Las partes de una iglesia románica
Una iglesia románica puede tener planta basilical o planta de cruz latina, con una nave principal más larga y otra más corta (transepto), que se cruzan en el crucero.
En el fondo de la nave principal se encuentra el ábside semicircular. En uno de los lados puede encontrarse el claustro, con pórtico y en la fachada un alto campanario.
El
principal problema que tuvieron sus constructores fue el de la
cubierta. Las techumbres planas, de madera, ardían con facilidad. Era
necesario construir con piedra. Sólo se les ofrecía una solución: usar
la bóveda y la cúpula. Al principio lo hicieron con torpeza, pero
después de las cruzadas, llegaron las técnicas del Próximo Oriente y las
iglesias románicas se hicieron más altas y perfectas.



No hay comentarios:
Publicar un comentario