
Había una vez un pequeño fantasma que vivía en una casa abandonada. Era bueno,pero nadie lo visitaba. Un día, un hombre con su hija Carmen se mudaron allí. Cuando Carmen encontró al fantama gritó:
- ¡aaah! ¡un fantama¡.
- ¡aaah! ¡un fantama¡.
El fantasma contestó:
- Tranquila, no te haré daño.
- ¿Cómo te llamas?
- Casper, ¿y tú?
- Carmen. ¿eres un fantasma de verdad?
- Sí, claro ¿cómo no?
El padre de Carmen le preguntó que con quién estaba hablando.
- Con nadie, papá.
- ¡Dúchate
- Vale !
De repente, apareció un ángel del cielo y le dijo a Casper que le iba a convertir en humano, pero a las diez en punto se convertiría otra vez en fantasma.
Aurora Ruiz Moguer. 3ºC
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