miércoles, 6 de noviembre de 2013

EL RENACIMIENTO EN ESPAÑA



El arte renacentista en los reinos hispánicos comenzó a finales del siglo XV. En arquitectura se nota  la influencia árabe. En escultura y pintura la influencia italiana y la de los autores flamencos  que llegaron  de la mano  de Carlos I, contribuyeron a conformar las peculiaridades de un estilo renacentista español.
La arquitectura renacentista española pasa por tres fases:
  • Plateresco: estilo desarrollado desde finales de siglo XV y primer tercio del XVI; formas arquitectónicas italianas con decoración típica hispana, muy elaborada y detallista, que recordaba el trabajo de los plateros.
  • Purista: estilo de la parte central del siglo XVI; menor decoración y búsqueda de armonía, equilibrio y serenidad. Importantes arquitectos de este estilo fueron:  Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira.
  • Herreriano: estilo de la segunda mitad del siglo XVI; estilo sobrio y severo, en el que se destacan los elementos constructivos y se anula la decoración. Por Juan de Herrera  recibe el nombre de  herreriano. 

 

En Sevilla encontramos :
- De estilo plateresco, una de las fachadas del ayuntamiento.
- De estilo purista,  la Capilla Real de la Catedral
 - De estilo herreriano, el Archivo de Indias.


La escultura, aunque recibe algunas influencias italianas, tiene una personalidad distintivamente española. Se esculpe esencialmente en madera, se pintan de color las imágenes, y se sigue trabajando fundamentalmente para la Iglesia (retablos, imágenes y pasos para las procesiones). Los más destacados escultores fueron Alonso Berruguete y Juan de Juni, ambos influidos en cierto modo por Miguel Angel.
La pintura renacentista española siguió el modelo gótico hasta bien entrado el siglo XVI, cuando llegan las influencias italianas y flamencas a los pintores españoles. De éstos habría que destacar a Luis de Morales, con sus escenas religiosas, y a Sánchez Coello, con sus retratos de corte. Mención destacada merece también El Greco, que aunque había nacido en la isla de Creta, vivió y trabajó en Toledo durante mucho tiempo, y es autor de características distintivas (alargamiento de las figuras, colores fríos, composiciones complejas), con una amplia producción de tema religiosa principalmente, aunque son también bien conocidos sus retratos.

 Para ampliar esta información puedes abrir estos enlaces:

 Arte del Renacimiento

1 comentario:

María González García dijo...

Que estilos más bonitos sobre todo para mi el Purista