
Es la quinta mujer en ingresar en la Real Academia Espaañola ocupando el sillón "g". Para su ingreso escribió un discurso sobre los personajes secundarios del Quijote.
Hasta hace escasos años, no se permitían mujeres en el seno de la institución. Con la nueva académica son ahora cinco las mujeres -Ana María Matute (novelista) Carmen Iglesias (historiadora), Margarita Salas (bióloga molecular) e Inés Fernández Ordoñez (filóloga) -son las otras cuatro- con asiento en una casa que, fundada en 1713, hasta 1979 no abrió sus puertas a una mujer, la poeta Carmen Conde, a la que luego se uniría Elena Quiroga. Siete en casi trescientos años de historia.








